Al analizar el tema logístico de los puertos secos en la provincias fronterizas, un equipo de expertos del Centro de Estudios Sociales y Económicos de la Frontera de República Dominicana (Cesfredo) junto al Centro de Investigación Padre Alemán (CEPA), de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), considera que uno de los efectos económicos más importantes estaría en poder concentrar el transporte, almacenamiento, inspección, documentación, y el despacho aduanero en una misma plataforma.
Esto puede disminuir movimientos innecesarios de camiones, tiempos de espera, costos de almacenamiento disperso, duplicación de inspecciones, costos administrativos e incertidumbre logística, afirman, debido a que los puertos secos facilitan el comercio formal en las zonas de la frontera.
La propia política dominicana de facilitación comercial reconoce que los costos y tiempos asociados a las fronteras tienen efectos importantes sobre la competitividad, dicen.
Indican que en octubre de 2025, la Dirección General de Aduanas informó que por el paso fronterizo de Dajabón se exportaron más de US$293.61 millones entre enero y septiembre de 2025, un crecimiento interanual de 22.12%. Los principales productos fueron tejidos de algodón, camisetas de algodón y cemento, lo cual significa que el Puerto Seco no partiría de cero.
La presidencia de la República ha planteado que la red de puertos secos busca organizar el comercio formal y cerrar espacios para mercancías que circulen irregularmente.
El tema de los puertos secos ha estado en el debate en el sector comercial de la frontera dominico-haitiana, a pesar de la defensa del Gobierno para controlar el comercio ilícito. Los comerciantes, específicamente de la provincia de Dajabón se han quejado de que esa infraestructura afectará a los vendedores y desmantelará el mercado binacional.
Los directivos del Cesfredo afirman que este tema tiene una importancia especial para Dajabón, porque el proyecto ya dejó de ser solamente una propuesta de infraestructura local y pasó a formar parte de una política nacional de logística, aduanas, comercio fronterizo y desarrollo territorial.
La operatividad de los puertos secos fronterizos es un mandato del decreto 166-26, de marzo de 2026, el cual declara de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de puertos secos en la zona fronteriza de las provincias de Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.
La operatividad de los puertos secos fronterizos es un mandato del decreto 166-26, de marzo de 2026, el cual declara de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de puertos secos en la zona fronteriza de las provincias de Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.
La infraestructura deberá estar orientada a dinamizar las provincias fronterizas, ordenar el comercio, fortalecer el intercambio formal con Haití, mejorar el control aduanero, reducir espacios para el comercio irregular, y generar empleo y actividad económica.
La infraestructura deberá estar orientada a dinamizar las provincias fronterizas, ordenar el comercio, fortalecer el intercambio formal con Haití, mejorar el control aduanero, reducir espacios para el comercio irregular, y generar empleo y actividad económica.
Flujo comercial
Dajabón fue expuesto con particularidad, debido al crecimiento del comercio por esa zona, ya que allí hay un flujo comercial, infraestructura aduanera, actividad empresarial, transporte, un mercado binacional, demanda de servicios, relaciones comerciales transfronterizas y un conocimiento empresarial acumulado. Estiman por tanto que “Dajabón podría convertirse en uno de los nodos logísticos terrestres más importantes del noroeste dominicano”.
Uno de los puntos observados por los directivos de Cesfredo es el impacto en el sector empresarial, como también el riesgo que implica la reorganización de los actores económicos que existen en la zona, riesgo social, impacto territorial, entre otros.
Sepa más
Los directivos de Cesfredo piden cuidar que la política pública que se asuma evite que el puerto seco se convierta exclusivamente en infraestructura para grandes empresas, especialmente en Dajabón.
Esta provincia, plantean, ya tiene instrumentos institucionales para fomentar la inversión fronteriza.
Los directivos de Cesfredo piden cuidar que la política pública que se asuma evite que el puerto seco se convierta exclusivamente en infraestructura para grandes empresas, especialmente en Dajabón.
Esta provincia, plantean, ya tiene instrumentos institucionales para fomentar la inversión fronteriza.
La Ley 28-01, posteriormente sustituida por la Ley 12-21, creó el régimen especial de desarrollo fronterizo para las provincias de Dajabón, Monte Cristi, Santiago Rodríguez; Elías Piña, Bahoruco, Independencia y Pedernales.
Un puerto seco puede beneficiar la producción agropecuaria mediante el almacenamiento; la consolidación de carga, cadena de frío, clasificación, empaque, transporte y la exportación.
