“LOS PACIENTES SOMOS UN CERO A LA IZQUIERDA”



Por Arismendi Díaz Santana

  1. La oposición a las reformas de salud refleja una lucha de poder en la relación médico-paciente, centrada en el control del gasto nacional en salud, estimado en 500,000 millones de pesos este año.
  2. El poder sobre los recursos de salud depende de quién paga, no de quién financia. Cuando paga el Estado, el poder se desplaza fuera del consultorio, degradando el trato y la calidad del servicio.
  3. En los hospitales públicos, el paciente queda relegado a un tercer plano, porque el médico recibe un salario fijo y su lealtad se orienta al político que lo nombra y al CMD que lo protege.
  4. La asimetría en la relación médico-paciente se consolidó con la medicina pública centralizada, verticalizada y clientelista, reduciendo al afiliado a una categoría inferior: “un cero a la izquierda”.
  5. El CMD opera como un sindicato por encima de la ley, imponiendo sus intereses mediante paros y huelgas, y bloqueando reformas que buscan dar poder al afiliado.
  6. El SFS redujo la asimetría mediante seis mecanismos clave: ARS y PSS públicas y privadas; libre elección de afiliados; autorización de servicios por las ARS; firma del paciente para autorizar pagos; administración del riesgo contra fraudes; y atención primaria como puerta de entrada.
  7. El afiliado ahora tiene mayor autoridad y seguridad en el consultorio, porque decide a quién pagarle y puede acudir a la DIDA para reclamar sus derechos y pedir orientación médica a su ARS.
  8. Persiste una resistencia férrea de minorías profesionales que incumplen protocolos y reciben comisiones por prescribir análisis, estudios y medicamentos innecesarios y costosos.
  9. Se cuestiona al SFS porque garantiza derechos, condiciona el pago a la calidad del servicio, eleva el poder de decisión del afiliado y vigila abusos; y se ataca a las ARS por temor a que detecten fraudes, facturación excesiva y cobros indebidos.
  10. La Fundación Seguridad Social para todos (FSSPT) lucha porque el afiliado deje de ser un rehén y un cero a la izquierda, defiende mejores ingresos para médicos éticos y laboriosos a cambio de servicios oportunos y de calidad, porque la salud es un derecho constitucional.
Comparte esto!