El colectivo señala la Ley 42-01 General de Salud que estable la obligación de garantizar servicios en todos los niveles y reconoce prioridad en la atención para mujeres embarazadas, niños y niñas, sin introducir distinción por nacionalidad o estatus migratorio en el momento de la prestación del servicio.
La implementación de estas 15 medidas “ha generado un clima de miedo e incertidumbre”
Luego de la puesta en marcha de 15 medidas para enfrentar la migración ilegal, el Colectivo Migración y Derechos Humanos señaló la disminución de mujeres extranjeras en maternidades y otros servicios hospitalarios.
La organización destaca que la implementación de estas medidas “ha generado un clima de miedo e incertidumbre”, lo que ha afectado el acceso a atención medica de mujeres embarazadas, recién nacidos y niños.
“Si esta reducción responde al temor de ser detenidas o deportadas al acudir a un centro de salud, se trataría de una señal alarmante desde el punto de vista sanitario y humanitario. Cuando una población vulnerable deja de buscar atención médica por miedo, se incrementan los riesgos individuales y colectivos” expresó el colectivo por medio de un comunicado.
Atención materna, un deber del Estado
En ese sentido, el colectivo señala la Ley 42-01 General de Salud que estable la obligación de garantizar servicios en todos los niveles y reconoce prioridad en la atención para mujeres embarazadas, niños y niñas, sin introducir distinción por nacionalidad o estatus migratorio en el momento de la prestación del servicio.
Asimismo, se hizo mención de la Ley 136-03 y la Convención sobre los Derechos del Niño que establecen que el interés superior del niño debe prevalecer en toda decisión que les afecte.
En su comunicado señalaron que es necesaria la transparencia en la gestión hospitalaria; sin embargo, son firmes en decir que “convertir la atención médica en un espacio de sospecha o insinuar que brindar asistencia constituye una anomalía puede alimentar la estigmatización hacia mujeres y niños que ya viven en situación de extrema vulnerabilidad”.
Para el colectivo Migración y Derechos Humanos “frente a la maternidad y la niñez, la primera obligación es proteger” y cada discusión ha de partir de ese principio.
