Carlos Nina Gómez
The Godfather (El Padrino), en sus dos primeras ediciones, no solo concitó la mirada de quienes gustan del cine.
Personalidades de la política, la literatura, escritores, periodistas y gente de todos los segmentos, se interesaron por ver el filme.
Rafael Ramírez Deñó, a quien cité en la primera entrega de este artículo, coincide conmigo en que La Cosa Nostra, que en Estados Unidos significaba el accionar de las cinco mafiosas familias, “revoloteó” la producción cinematográfica en todo el orbe. ¡Todos hablaban de The Godfather!
Se disputaban el dominio del poder absoluto de los negocios (en especial los grandes casinos de la monumental ciudad de Las Vegas, Nevada)…
Las cinco grandes familias eran estas: Corleone, Barzini, Tattaglia, Cuneo y Stracci.
A excepción de la familia Corleone, las restantes cuatro, además de buscar el poder para agenciarse fructíferos negocios, estaba el tráfico de drogas. Las drogas, para esas familias, también representaban altas sumas de dinero.
Se narra en The Godfather I, que El Padrino (Marlon Brando), rechazó de plano una tentadora oferta -sobre el negocio que constituía el tráfico de drogas- de la familia Tattaglia que consistía en una respetable ganancia millonaria.
Las demás películas de la época, especialmente en los años setenta -cuando llegaron a la pantalla grande The Godfather I y II- quedaron rezagadas.
Nunca pudieron parangonarse, a nivel de calidad y atracción de los cinéfilos, con la saga de El Padrino cuya tercera edición nació en el verano de 1990 y tuvo como protagonista -aunque ya anciano y muy enfermo- al segundo líder Corleone (Michael Corleone) personificado por Al Pacino.
The Godfather II, con su jefe Michael Corleone, ya sin fuerzas físicas, muy afectado de salud; con una diabetes crónica, pero con la mejor estrategia para ver concretados sus propósitos, se vio obligado a entregar su poder mafioso.
Buscó al más ajustado relevo que defendió a la familia Corleone con toda la fuerza y rebeldía de un joven que no vacilaba batallas. El nuevo Padrino fue caracterizado por Andy García.
Continuará…
