La Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax, en conjunto con la Sociedad Dominicana de Endocrinología, advirtieron que, según evidencia científica, la hiperglucemia crónica o el exceso sostenido de glucosa en sangre incrementa el riesgo de desarrollar tuberculosis activa.
Aseguran que los niveles elevados de glucosa en sangre empeoran la evolución, dificultan la recuperación y aumentan la probabilidad de morir en los pacientes tuberculosos.
“Las personas que viven con diabetes tienen entre 2 y 3 veces más riesgo de desarrollar tuberculosis activa que quienes no la padecen, y 370,000 casos nuevos de TB en 2020 fueron atribuibles a la diabetes”, señalaron las entidades en un comunicado.
La doctora Maribel Jorge, presidenta de la sociedad, señaló que, a pesar de ser prevenible y tratable, la tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más letales a nivel mundial y cada año, millones de personas enferman y más de un millón fallecen a causa de esta patología.
Enfatizó que, en República Dominicana, continúa representando un reto importante para el sistema de salud, especialmente en poblaciones vulnerables.
Ante el dato científico de que “la diabetes no solo favorece la aparición de tuberculosis, sino que también la vuelve más difícil de controlar”, sugirieron tomar tres acciones “urgentes”: la primera es detectar la diabetes en pacientes con tuberculosis; segundo, buscar tuberculosis en personas con diabetes y; tercera, tratar de forma agresiva la hiperglucemia crónica desde el inicio.
“En un contexto de sindemia (interacción de dos o más epidemias), donde enfermedades infecciosas y metabólicas se potencian mutuamente, el control de la glucosa ya no debe considerarse un aspecto secundario; es parte esencial del tratamiento contra la tuberculosis”, señalaron.
Estas informaciones fueron ofrecidas con motivo de la Semana de Lucha contra la Tuberculosis, que tiene como tema principal “La tuberculosis y diabetes, una sindemia emergente”.
Durante la semana se realizarán diversas acciones, entre ellas, conferencias en hospitales públicos dirigidas a profesionales de la salud y al público en general con el objetivo de sensibilizar a la población, fortalecer la detección temprana y promover acciones concretas para reducir el impacto de esta enfermedad en el país.
La Alcaldía del Distrito Nacional iluminó de color rojo varios monumentos emblemáticos de la ciudad, en un gesto simbólico que busca llamar la atención de la ciudadanía sobre la tuberculosis. En el acto de apertura se realizó la revelación del lazo rojo, símbolo internacional de la lucha contra la tuberculosis.
El color rojo representa la urgencia de actuar frente a una enfermedad prevenible y curable.
Bajo el lema «Sí, podemos poner fin a la tuberculosis», la Sociedad de Neumología y Cirugía del Tórax reiteró la necesidad de erradicar la tuberculosis para el 2030, e hizo un llamado al gobierno a retomar iniciativas de apoyo social, como la provisión de raciones alimenticias a pacientes diagnosticados, ya que la desnutrición es uno de los principales factores de riesgo asociados a la tuberculosis.
