Por: Antonio Ledezma
-“La pandilla interna cree que puede intimidar a nuestra María Corina Machado, la “mujer de hierro”. Es como pretender desviar un ciclón con una palmera o pedirle a un cocotero que detenga un huracán tropical. María Corina es indetenible. Gracias a su coraje y a la tenacidad de Edmundo Gonzalez Urrutia, muy a pesar de las amenazas del régimen, el espíritu de libertad está más vivo que nunca”.-
Diosdado Cabello, el mismo creador y ejecutor de la vil “Operación Tun Tun”, ha vuelto a amenazar a los ciudadanos que se atrevan a marchar. Su delito: protestar contra la desorbitada inflación, quejarse del drama de la devastación del dólar y el colapso total de los servicios públicos. Diosdado pretende que la gente sometida a una extendida sequía en las ciudades de Cumaná, en Barcelona o en Porlamar, aguante callada; que no diga ¡ni pío! porque si protestan: ¡Van presos!
Diosdado Cabello y Delcy (su nueva mejor patrona), no tienen la menor idea de cómo arreglar el Sistema del Turimiquire colapsado, por lo que no hay abastecimiento de agua para la zona oriental venezolana; ni cómo restablecer la luz eléctrica, y mucho menos cómo capitalizar el gas asociado al petróleo que se pierde en los cielos del estado Monagas.
Lo que sí saben es apresar, torturar y matar. Son expertos en ejecuciones extrajudiciales y en muertes por encargo, como el sicariato perpetrado en Chile contra el teniente Ronald Ojeda. Las acciones terroríficas de la dictadura (con los mismos operadores), van desde el uso de redes sociales, convertidas en ciberrepresión y una variedad de plataformas digitales, grupos de WhatsApp y canales de Telegram, como “Casa Guarimba”, que están a disposición de los “Patriotas Cooperantes” para que denuncien a vecinos y identifiquen a opositores.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, ofreció detalles de estos delitos ante el Consejo de DDHH ONU, indicando que “aún continúan las torturas, las detenciones arbitrarias y la represión en Venezuela pese a excarcelaciones”. Volker Türk llamó a las autoridades venezolanas a “liberar inmediatamente y sin condiciones a todas las personas detenidas arbitrariamente”.
Türk denunció que “la administración de Delcy Rodríguez aún no ha entregado la lista oficial de los presos políticos liberados en Venezuela (…) tampoco han logrado obtener acceso irrestricto a los centros de detención del país para verificar las condiciones de reclusión”. Türk aseguro que tras reunirse con autoridades venezolanas, estas aceptaron reanudar la emisión de visas para su personal, que así podrá retornar al país. Pero el canciller de la dictadura interina, Iván Gil, apareció enardecido, balbuceando que “es difícil cooperar con la oficina de la ONU si difunde “falsedades”.
Esta política de terror no se detiene. Desde el pasado 3 de enero, el régimen ha seguido consumando detenciones arbitrarias, tal como fue confirmado el pasado lunes en Ginebra en el nuevo informe de la ONU. En este testimonio se ratifica el martirio de centenares de militares inocentes (179 según cifras del Foro Penal) que siguen secuestrados en las celdas de la cárcel militar de Ramo Verde, o en El Helicoide (Caracas), en los calabozos de la DGCIN (Boleíta, Caracas), en el Fuerte Guaicaipuro, en la Cárcel del Rodeo (I,I I y III), en la cárcel de Tocorón (estado Aragua) y en La Pica (Centro Penitenciario del Oriente del país).
No podemos olvidar la agonía de los policías metropolitanos, tampoco del juicio amañado contra los hermanos Guevara.
Los matariles de la dictadura interina Intentan lavarse la cara y sus manos manchadas de sangre inocente derramada, con una supuesta Ley de Amnistía que no es más que una puerta giratoria: sueltan a unos pocos para encarcelar a cientos más, manteniendo todos esos enclaves públicos y otros clandestinos, como el monumento al horror de este siglo.
En medio de esa vorágine no han podido frenar el brote de fiebre amarilla que tiene al país en ascuas; son evidentemente incapaces de someter la elevada inflación ( 600% , la más alta del mundo); no detienen el escalamiento del dólar que hace estragos, de manera instantánea, en el de por sí ya raquítico presupuesto de la familia venezolana; ¡Ah! pero siguen poniendo grilletes en los tobillos de los presos políticos.
Y en esas tétricas acciones “no hay quien les gane”. Así mantienen secuestrado al Dr. Perkins Rocha, un hombre honorable, al que le facturan solo por ser parte del equipo de María Corina. Ante semejante oprobio, nos preguntamos: ¿Y qué piensan hacer? ¿Ponerles grillos en los tobillos a los millones de venezolanos que formaron parte de los comanditos?
La pandilla interna cree que puede intimidar a nuestra María Corina Machado, la “mujer de hierro”. Es como pretender desviar un ciclón con una palmera o pedirle a un cocotero que detenga un huracán tropical. María Corina es indetenible. Gracias a su coraje y a la tenacidad de Edmundo Gonzalez Urrutia, muy a pesar de las amenazas del régimen, el espíritu de libertad está más vivo que nunca.
Mi mensaje es de ánimo y fuerza para los abnegados familiares de los presos políticos que no le han dado tregua a la dictadura, incluidos los parientes de los 22 adultos mayores que son mantenidos entre rejas.
Fuerza para esos trabajadores que cada mañana vencen el miedo con el que pretenden intimidarlos; mis aplausos están dirigido a los estudiantes, esos jóvenes que no se dejaran arrebatar sus ilusiones por un futuro promisorio y porfían en luchar conscientes de que, si bien hay que esforzarse en las aulas universitarias, en tiempos de dictadura la protesta de calle es la más alta cátedra de ciudadanía. Vean el ejemplo de nuestros transportistas, que hoy alzan su voz sin doblegarse.
Mi espaldarazo desde el exilio a los periodistas que no se dejan silenciar y valerosamente reseñan que el miedo cambió de bando. La tiranía tiene rejas, pero nosotros tenemos la razón, el coraje y la certeza de que el amanecer de Venezuela no lo detiene nadie. ¡Sigamos adelante!
Antonio Ledezma.net Premio Sajarov (Parlamento Europeo), Premio Defensa DDHH (Congreso de los EEUU), Premio Human Rights and Democracy, Ginebra., Premio Cortes de Cádiz. Premio Foro España Cívica.
