El papa León XIV endureció su postura frente a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, al afirmar que “Dios no bendice ningún conflicto” y que no respalda a quienes recurren a la violencia.
Durante un encuentro con obispos de la Iglesia católica caldea en Roma, el pontífice calificó el contexto global como un mundo marcado por “violencias absurdas e inhumanas”, especialmente en regiones afectadas por la guerra.
El líder religioso insistió en que ninguna causa justifica el derramamiento de sangre inocente y llamó a proclamar que quienes siguen a Cristo “nunca están del lado de quien lanza bombas”.
El papa también criticó declaraciones del presidente Donald Trump, al considerar “inaceptable” la amenaza de aniquilar la civilización iraní, y reiteró su llamado al diálogo como única salida al conflicto.
El Vaticano expresó además su preocupación por la expansión de la guerra hacia Líbano, debido al impacto en las comunidades cristianas.
Como parte de sus acciones, el papa presidirá una vigilia por la paz en la Basílica de San Pedro, en medio de esfuerzos diplomáticos que buscan reducir las tensiones en la región.
