Stefano Gabbana abandona sus puestos directivos en Dolce & Gabbana pero no deja la parte creativa



Una nueva sorpresa ha sacudido la industria de la moda este viernes. En esta ocasión no se trata de un baile de directores creativos, sino de un cambio empresarial que abre dudas sobre las consecuencias que esa decisión podría tener sobre una de las firmas señeras de la marca Italia,

Las agencias de noticias Bloomberg y Reuters han constatado que Stefano Gabbana (Milán, 63 años), cofundador junto a Domenico Dolce (Polizzi Generosa, Sicilia, 67 años) de la firma, renunció en enero a sus cargos directivos en el grupo. En un teletipo datado en Milán, Reuters explicó que Gabbana “renunció a la presidencia en enero, según un documento presentado por la empresa ante la Cámara de Comercio local visto por Reuters este viernes”.

Dolce & Gabbana, fundada en 1985, es una de las pocas grandes firmas de moda ajenas a holdings empresariales que acumulan diferentes enseñas (como los gigantes del sector, LVMH y Kering). Junto a Hermès, en Francia, la marca italiana se mantiene en manos de las familias fundadoras, siempre ha defendido su independencia y destacado que eso marca su carácter, su esencia. Pero los costes de mantener el negocio han podido ser el detonante de la decisión de su cofundador. “La noticia fue publicada inicialmente por Bloomberg, que indicó que el diseñador también estaba considerando opciones para su participación de aproximadamente el 40% en la empresa, antes de las negociaciones con sus acreedores bancarios”, señaló Reuters, “[esos acreedores] están buscando una inyección de hasta 150 millones de euros en fondos nuevos como parte de una refinanciación más amplia de 450 millones de euros de deuda, informó Bloomberg, citando fuentes. Añadió que la empresa estaba considerando la venta de bienes inmuebles y la renovación de licencias para recaudar dinero”. Citando también a Bloomberg, The Business of Fashion señaló que “como parte de los cambios en la dirección, la compañía también prevé nombrar para un puesto de alta dirección al ex CEO de Gucci Stefano Cantino, indicaron fuentes cercanas a la operación”, aunque ni Cantino ni D&G confirmaron este punto.

El pasado 26 de marzo, BoF ya informó de que la financiación de la deuda de la empresa estaba provocando tensiones. “Dolce & Gabbana se prepara para las negociaciones de deuda ante el aumento de la presión”, titulaba el medio especializado. Explicaba que la firma estaba trabajando con la compañía de servicios financieros Rothschild & Co. como asesora y achacaba la crisis a “la desaceleración del sector de artículos de lujo, agravada por la incertidumbre derivada de la guerra de Irán” y mencionaba la petición el año pasado de un nuevo préstamo de 150 millones de euros por parte de D&G “para financiar un plan de expansión destinado a mantener la independencia”.

En un primer momento, este viernes se ha especulado con la salida total, también de la parte creativa, de Gabbana, pero la marca ha precisado que seguirá formando parte del tándem creativo. “Estas renuncias no tendrán impacto en forma alguna en las actividades creativas llevadas a cabo por Stefano Gabbana en nombre del grupo”, ha informado la compañía en un comunicado publicado por Vogue Business. En ese mismo texto, la marca ha precisado los cargos directivos que Gabbana ha dejado atrás: “Como parte de una evolución natural de su estructura organizativa y de gobernanza, el Grupo Dolce & Gabbana confirma que Stefano Gabbana ha presentado su dimisión, con efecto a partir del 1 de enero de 2026, de sus cargos en Dolce & Gabbana Holding Srl, Dolce & Gabbana Trademarks Srl y Dolce & Gabbana Srl”.

Cuentan que Stefano Gabbana y Domenico Dolce se conocieron a través de una llamada de teléfono, pronto comenzaron a trabajar juntos y en los ochenta decidieron lanzar primero una consultora de diseño y luego su propia marca de moda. Fueron pareja, pero aunque su relación finalizó hace más de dos décadas continuaron siendo socios y cocreativos. “En realidad no somos nostálgicos, sino conscientes de nuestros orígenes, de los vestidos que han marcado nuestra historia y nuestro ADN”, explicaba Dolce a S Moda en 2023. Porque esos orígenes, esa italianidad, ha sido su sello: en sus diseños adaptaron a nuevas épocas los vestidos de encaje negro; miraron a tradiciones de distintas regiones de Italia, en especial a Sicilia, cuna de Dolce; recuperaron estampados inspirados en la tradición cerámica, con la mayólica como máximo exponente, y crearon un imaginario de musas, desde Isabella Rossellini o Sofia Loren a Kim Kardashian, Scarlett Johansson o Madonna, presente en el último desfile de la firma (el correspondiente a la colección otoño-invierno 2026/27), celebrado el pasado febrero en la semana de la moda de Milán.

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