Por Carlos Nina Gómez
Ya se acerca el esperado show del estadounidense Mike Tyson, excampeón mundial de los pesos completos en el boxeo profesional y que tendrá como contraparte al influencer o youtuber Jak Paul.
Tyson es un otrora temible peleador que se convirtió en el único púgil ganador de un cetro mundial de la división completa a menor edad.
La hazaña se registró el 22 de noviembre de 1986 cuando apenas tenía 20 años al noquear en dos rounds al jamaicano Trevor Berbick.
Debo anotar, como lo hice en otros artículos y comentarios en nuestro programa de televisión Momentos del Boxeo, que a Tyson no le importa que le «lluevan» las críticas por su decisión de regresar a los ensogados a sus respetables 58 años.
En declaraciones ofrecidas el pasado jueves, y que también fueron colgadas en las redes sociales, afirmó que va a noquear en el primer round a Paul porque «se siente fuerte y en las mejores condiciones físicas».
Respeto a las historias de los protagonistas del esperado show que tendrá como escenario el mítico estadio AT&T en Arlington, Texas, exponer que Tyson concluyó su labor profesional con foja 50 victorias, seis fracasos y salió airoso en 44 ocasiones por nocaut. Y Jake Paul con un expediente de novato: 10-1 con siete triunfos por KO.
En una conferencia de prensa, que formó parte del gran despliegue de promoción para el esperado show, Tyson no vaciló en decir: «Si tengo que atraparlo, pueden esperar un nocaut en el primer round. Es posible que tenga que atraparlo porque anticipo que este tipo se correrá de mí”.
Pero, al final, ¿cuál es el propósito?
El show de Tyson y Paul estaba pautado en principio para el 15 del pasado junio, pero se produjeron unos “problemitas”…
la pelea de exhibición no se pudo celebrar junio debido a que Tyson tuvo problemas de salud y paró sus entrenamientos.
Pero, al final, ¿cuáles es el propósito de que Tyson, sin hacerles caso a los comentarios críticos, haya decidido a regresar a los ensogados?
La respuesta es sencilla: buscar dinero, millones, para tener una vida cómoda económicamente y olvidarse de todo el gran dinero que botó en sus días de gloria.
La realidad es que el nombre de Tyson, después de transitar una vida normada por muchos problemas -e incluso purgar varios años en prisión-, sigue vigente.
Tyson vuelve a ser noticia y por su nueva subida al cuadrilátero, aunque su show no resulte del agrado del público ni de la prensa, es seguro que verá solidificada sus arcas. Porque recibirá una “buena paca de dólares!
