Ministerio Público tiene oportunidad de actuar ante presunto fraude que afecta la vida de pacientes dominicanos.
Santo Domingo.– La Sociedad Dominicana de Oncología advirtió que la corrupción en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) y la crisis que afecta al Instituto Regional Oncológico del Cibao (IRO) han provocado un grave impacto en la atención de pacientes, incluyendo fallecimientos, deterioro de la salud y falta de esperanza, debido a la escasez de medicamentos y el presunto desvío de recetas para favorecer a determinadas empresas. Sociedad Dominicana de Oncología
Impacto en la atención de pacientes y escasez de medicamentos
Las declaraciones se produjeron durante un recorrido por el Instituto Dominicano de Oncología, donde el doctor Amaury García, médico neurocirujano y experto en accidentes cerebrovasculares (ACV), ofreció su opinión a título personal, aclarando que no hablaba en representación de la institución.
El especialista señaló que las irregularidades en Senasa vienen siendo denunciadas desde hace varios años y que la identificación del presunto fraude representa, a su juicio, «la punta del iceberg», ya que ha provocado una reducción significativa en la provisión de servicios de salud que requieren los pacientes. identificación del presunto fraude
Denuncias sobre cobertura y consecuencias para pacientes con ACV
En el caso específico de los pacientes con ACV, García indicó que la aseguradora estaría estableciendo un tope máximo de cobertura de 500 mil pesos, a pesar de que, según recordó, se había anunciado una provisión de hasta dos millones de pesos para este tipo de casos.
El neurocirujano advirtió que esta situación podría generar una pérdida de confianza en Senasa, lo que conllevaría a una migración masiva de afiliados hacia aseguradoras privadas, representando un riesgo para el sistema de salud público. Asimismo, consideró que el Ministerio Público tiene la oportunidad de sentar un precedente frente a quienes, afirmó, han incurrido en prácticas que atentan contra la vida humana.
Finalmente, subrayó que la salud no puede esperar, recordando que emergencias como infartos cerebrales, infartos cardíacos y el cáncer requieren atención inmediata, y alertó que la reducción de costos financieros como medida de mitigación podría traducirse en la pérdida de más vidas.
