Washington (EFE).- El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este martes la cancelación del diálogo con las autoridades de Irán hasta que «cesen los asesinatos» en las protestas que sacuden al país y aseguró a los manifestantes que la «ayuda está en camino».
«¡Patriotas iraníes, sigan protestando! ¡Tomen el control de sus instituciones! Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio. He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen los asesinatos sin sentido de los manifestantes», dijo Trump en su red Truth Social.
«La ayuda está en camino», agregó el mandatario en su mensaje, que concluyó con un ‘MIGA’ (Make Iran Great Again o Hacer grande a Irán de nuevo) en una variación de su movimiento MAGA o ‘Hacer grande a EE.UU. de nuevo’.
«Medidas severas» si ahorcan a manifestantes
Trump amenazó además con imponer «medidas muy severas» si las autoridades iraníes ahorcan a manifestantes que participan en la ola de protestas.
«Tomaremos acciones muy severas si hacen algo así. Tomaremos acciones muy severas», declaró Trump al ser consultado en una entrevista con CBS News sobre informaciones de que la República Islámica planea comenzar a ejecutar por ahorcamiento a los manifestantes.
En declaraciones posteriores a la prensa, Trump minimizó las advertencias de Irán, que prometió una respuesta en caso de un ataque estadounidense.
«Sí, Irán dijo eso la última vez que destruí sus capacidades nucleares, que ya no tienen, así que será mejor que se comporten”», expresó el mandatario.
El republicano hizo estas declaraciones después de que el ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nasirzadeh, advirtiera a Washington que Irán responderá «con más decisión a cualquier nuevo acto de agresión».
Amenazas arancelarias
Este anuncio llega después de que el medio digital estadounidense Axios reportara que el canciller de Irán, Abás Araqchi, contactó al enviado especial de Trump para Medio Oriente y Ucrania, Steve Witkoff, este pasado fin de semana con la aparente intención de rebajar la tensión con Washington.
Los contactos se mantuvieron después de que Trump amenazara con atacar a la nación islámica en respuesta a la represión activada por las autoridades contra las manifestaciones multitudinarias en esa nación, que están dejando un elevado número de muertos y detenidos. Una valla publicitaria con la imagen del excomandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), Qasem Soleimani, en el centro de Teherán, Irán. EFE/EPA/Abedin Taherkenareh
Este lunes, Trump dijo que impondría un arancel del 25 % a toda nación que «haga negocios» con Irán, en un nuevo giro en la campaña de presión económica a Teherán.
Antes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había asegurado que el estadounidense no descarta acciones militares en Irán.
En los últimos días, grupos de oposición y diferentes ONG especializadas en derechos humanos han publicado diferentes cifras sobre las víctimas causadas por la represión.
Según la organización civil Human Rights Activists News Agency (HRANA), que opera desde Estados Unidos, al menos 544 personas han muerto en este levantamiento ciudadano, mientras que la Organización Iraní de Derechos Humanos contabilizó 648 manifestantes muertos, incluidos nueve menores.
