Haití amanece este sábado bajo un total vacío de poder



Este órgano tenía de misión llevar a Haití a un escenario en el que un presidente electo tomara posesión, pero ante la falta de elecciones y el tenso clima de inseguridad reinante, el país ha quedado atrapado en medio de un enorme socavón institucional.

Como ya estaba pintado en el cuadro brumoso de su perpetua crisis, Haití entra este sábado 7 de febrero en una turbulenta fase de vacío total de poder, al marcar el fin oficial del mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT) sin haber cumplido sus planes de cambio presidencial.

Este órgano tenía de misión llevar a Haití a un escenario en el que un presidente electo tomara posesión, pero ante la falta de elecciones y el tenso clima de inseguridad reinante, el país ha quedado atrapado en medio de un enorme socavón institucional.

¿Y ahora qué?

Primero, ante todo, al no producirse ninguna transferencia de poder a nuevos líderes electos, el fracaso estrepitoso cae sobre la responsabilidad primaria del Consejo al no cumplir la misión que le fue encomendada.

El CPT era la figura legal que gestionaba las acciones públicas, pero ahora, muerta sus funciones, el país queda metido en un tremendo hoyo. A lo largo de su gestión, el Consejo fue acusado de abusos, corrupción, nepotismo, tráfico de influencias, privilegios indebidos y ventajas consideradas “indecentes”.

En efecto, su ruinoso desempeñó pone ahora a ese país en vilo, a Republicana Dominicana en estado de alerta y a la región en su conjunto en modo vigilancia. Como dice el refrán local: ‘De cualquier estornudo haitiano, aquí se siente un resfriado’.

Desde este sábado 7, Haití presenta una situación política extrema en gravedad, al producirse una ausencia total de autoridad, sin representación, sin funcionarios electos, sin presidente, sin senadores, sin diputados, sin síndicos.

El peligro de esta situación se traduce en una estabilidad que puede dar paso a que grupos criminales y hasta sectores de oposición se lancen a apoderarse de ese espacio. En caso se ocurrir, ¿Quién tendría la autoridad para instruir detenerlos, quién los procesaría ante la justicia? Nadie.

Y del poder judicial, este vacío de poder pone boca abajo al sistema de justicia. Todo queda paralizado. ¿Cómo serían llevado a juicio los reclusos?.

El periodista haitiano Robenson Geffrard, que escribe para el diario capitalino Le Nouvelliste, ha dicho sobre este trance que este sábado, en la Villa d’Accueil, se celebrará una ceremonia en presencia del cuerpo diplomático e invitados, donde el presidente del Consejo Presidencial, Laurent Saint-Cyr, pronunciará un discurso de salida del cargo.

Informó que Saint-Cyr entregará las riendas del poder ejecutivo al primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, quien deberá garantizar la continuidad del Estado, con límites “inciertos” e “indefinidos”.

Es oportuno señalar que Fils-Aimé es visto por Estados Unidos como figura clave para mantener algún control del país en medio del vacío existente, aunque sectores nacionales ven esto como un acto ilegal, porque este no sería el resultado de una elección popular.

Su selección para amortiguar el “hoyo” donde está metido Haití podría ser posible bajo presión estadounidense.

Fils-Aimé serviría como una repetición de hechos pasados, como el caso de la toma de funciones ejecutivas similar a lo que hizo Ariel Henry tras el asesinato de Juvenal Moise, bajo la supervisión de la comunidad internacional.

Hay otro hecho conocido en los medios de comunicación haitianos que han resaltado la propuesta de actores políticos que plantean la designación de un juez del Tribunal Supremo (Corte de Casación) como presidente en interinato.

Lo que no sería aceptable entre los haitianos es una prolongación del mandato del fracasado Consejo Presidencial de Transición.

¿Por qué llegaron los buques ahora?

La situación de Haití pinta nada agradable. La llegada el pasado miércoles 4 de Los buques USS Stockdale, USCGC Stone y USCGC Diligence a la bahía de Puerto Príncipe se produjo tres días antes del fin del mandato del CPT, aunque se haya anunciado ser parte de la operación ‘Lanza del Sur’”.

Es más posible una advertencia a Haití o una medida de previsión ajustada a los posibles sucesos que podrían acontecer en el país.

Además, la llegada de esos buques de guerra arribó a Haití en plena ofensiva contra las pandillas y la inestabilidad política del país, causas primarias que impidieron las elecciones haitianas. La embajada de EE.UU. en Haití escribió, en su cuenta de X, que su llegada “refleja el firme compromiso de Estados Unidos con la seguridad, la estabilidad y un futuro mejor para Haití”. 

De esto último se encargará el tiempo. Hay que esperar.

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