La diseñadora australiana Katie Perry ganó la disputa legal que mantenía desde hace más de una década con la cantante estadounidense Katy Perry por el uso de su nombre en una marca de ropa.
El Tribunal Superior de Australia determinó que la marca de la empresaria no infringe los derechos comerciales de la artista pop y que no existe interferencia directa entre sus actividades comerciales.
Tras el fallo, la diseñadora publicó un comunicado en su página web en el que expresó el impacto personal y profesional que tuvo el proceso judicial.
“Como propietaria de una pequeña empresa y madre de dos niños pequeños, este proceso ha sido increíblemente exigente. Hubo momentos emocionalmente agotadores, pero siempre creí en defender mi negocio y la justicia”, afirmó.
Katie Perry explicó que cuando inició su marca no conocía a la cantante y que simplemente quería desarrollar su negocio utilizando su propio nombre.
La empresaria también destacó la importancia de la producción local y la defensa de las pequeñas empresas.
“Este caso nunca ha sido solo sobre un nombre. Se ha tratado de proteger a las pequeñas empresas en Australia, defender lo que es correcto y demostrar que todos importamos”, agregó.
Un conflicto legal que comenzó hace más de 15 años
La disputa se remonta a 2008, cuando la diseñadora registró la marca Katie Perry para su línea de ropa en Australia.
Ese mismo año, la cantante lanzó su exitoso sencillo I Kissed a Girl, que impulsó su fama internacional.
En 2009, durante la preparación de su gira Hello Katy Tour, el equipo de la artista buscó abrir una tienda en línea para vender mercancía oficial con su nombre.
Fue entonces cuando surgió el conflicto legal, ya que la diseñadora alegó que esos productos podían violar los derechos de su marca registrada en Australia.
Demanda formal y primera victoria judicial
En 2019, la diseñadora llevó el caso al Tribunal Federal de Australia, argumentando que los productos vendidos durante la gira de la cantante infringían su marca registrada.
En 2023 se produjo una primera decisión favorable para la empresaria, permitiéndole continuar usando su marca.
Sin embargo, el equipo legal de la intérprete de Firework apeló la decisión en 2024, alegando que la artista ya contaba con reconocimiento global y que su nombre artístico, aunque su nombre real es Katheryn Elizabeth Hudson, estaba estrechamente ligado a su reputación comercial.
La corte descarta confusión entre marcas
Finalmente, el Tribunal Superior de Australia concluyó que la marca de ropa de Katie Perry no viola las leyes de propiedad intelectual.
Los jueces determinaron que la fama de la cantante no se extiende automáticamente al sector textil y que no se ha demostrado confusión entre los consumidores de ambas marcas.
El fallo pone fin a una prolongada batalla legal que enfrentó durante años a una pequeña empresaria australiana con una de las estrellas más reconocidas del pop internacional.
Con información de Hola!
