Mario José Redondo Llenas ofreció sus primeras declaraciones públicas tras salir del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Najayo, donde cumplió condena, afirmando que enfrenta esta nueva etapa marcado por el arrepentimiento, el respeto hacia las víctimas y una renovada vocación de servicio.
“Me presento con tres ideas esenciales: arrepentimiento, respeto y vocación de servicio”, expresó al iniciar su intervención, en la que aseguró que su pesar no es reciente, sino que ha sido parte de su vida durante años. “Cada día pido perdón… es la única herramienta que me ha permitido cargar con la conciencia por los hechos que cometí”, afirmó.
Llenas Aybar.
Redondo Llenas pidió perdón de manera reiterada a su familia, a quienes definió como “víctimas directas” de sus acciones, así como a la sociedad en general. En ese sentido, subrayó su “respeto absoluto” por el dolor causado, por quienes sufrieron las consecuencias y por las instituciones que, según dijo, actuaron en respuesta a la demanda de justicia.
Durante su declaración, el exinterno insistió en que su paso por el sistema penitenciario no fue en vano, destacando procesos de reflexión y formación personal. Señaló que participó en programas educativos que abarcaron desde la alfabetización hasta el nivel universitario, desempeñándose como estudiante, facilitador y guía de otros privados de libertad.
Mario José Redondo Llenas a su salida de Najayo
Asimismo, indicó que trabajó en actividades agrícolas, donde encontró sentido en el trabajo productivo, y completó estudios en derecho, además de contar con formación en ciencias y letras y como perito en ciencias agronómicas.
No obstante, reconoció que estos logros no eliminan el daño causado. “Nada de esto borra lo ocurrido. No existe una forma de reparar completamente lo sucedido. Esa es una deuda moral permanente”, sostuvo.
A pesar de ello, aseguró que asume el compromiso de vivir desde el servicio y la responsabilidad, con la intención de contribuir a procesos de reeducación dentro del sistema penitenciario. En ese contexto, expresó su disposición de integrarse en el futuro a espacios académicos, profesionales e institucionales que consideren útil su experiencia para mejorar los mecanismos del sistema y aportar a la sociedad.
Finalmente, Redondo Llenas agradeció a su familia, educadores, personal penitenciario y comunidades de fe que, según dijo, creyeron en su proceso de transformación. “Estoy aquí con respeto, humildad y disposición de escuchar, responder y seguir aprendiendo”, concluyó.
