Bogotá (EFE).- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, aseguró este domingo que el comité de empalme anticorrupción de su futuro Gobierno detectó «cientos de irregularidades» en la Administración saliente de Gustavo Petro y anunció la presentación de denuncias penales, fiscales y disciplinarias.
«Hemos encontrado cientos de irregularidades. He ordenado conformar un grupo de abogados que ya está presentando las respectivas denuncias penales, fiscales y disciplinarias para que ninguna ilegalidad cometida contra la patria quede impune», afirmó en una alocución dirigida al país en sus redes sociales.
El futuro mandatario que asumirá el 7 de agosto, que no se reunirá con Petro durante la transición, afirmó que el equipo coordinado por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, documenta las presuntas anomalías que, según dijo, darán a conocer progresivamente durante el proceso de transición.El ultraderechista Abelardo de la Espriella (i) reacciona junto a su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, durante la entrega del Consejo Nacional Electoral (CNE) de su credencial como presidente electo de Colombia tras ganar la segunda vuelta de las elecciones, en Bogotá (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
Los supuestos hallazgos del empalme

De la Espriella señaló tres áreas que calificó como los principales hallazgos del empalme.
La primera corresponde a la situación de las finanzas públicas, sobre la que aseguró que existen dudas acerca del estado real de las cuentas del Estado debido a diferencias entre las cifras del Gobierno y las del Comité Autónomo de la Regla Fiscal.
Según explicó, pidió al ministro designado de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, «determinar si la situación fiscal es más delicada de lo informado oficialmente», pues ello podría traducirse en mayores niveles de endeudamiento y menores recursos para programas sociales, infraestructura, educación y seguridad.El presidente de Colombia, Gustavo Petro (c), en una fotografía de archivo. EFE/ Natalia Pedraza
El segundo punto fue la política de paz total, sobre la que reiteró sus críticas al asegurar que otorgó beneficios a organizaciones armadas ilegales, mientras que el tercero fue la situación del sistema de salud, que calificó como una «crisis humanitaria».
Sobre este último aspecto, sostuvo que el equipo de empalme trabaja simultáneamente en las denuncias correspondientes y en un plan de choque para estabilizar el sistema durante los primeros 90 días de su futura Administración.
El presidente electo indicó además que «los hallazgos serán divulgados de manera permanente por el comité de empalme y puestos a disposición de la ciudadanía».
Tensión entre Petro y el próximo Gobierno de Colombia
Por su parte, el líder del equipo de transición del próximo Gobierno colombiano, Carlos Alonso Lucio, reiteró que el mandatario saliente, Gustavo Petro, «debe responder ante la justicia».
Lucio sostuvo en una entrevista con la revista Cambio que el mandatario electo ha sido «absolutamente claro» en que la justicia debe juzgar a Petro y argumentó que «el cambio de época que estamos viviendo tiene que tener un límite con la impunidad».
Agregó que, a su juicio, existen denuncias contra el presidente saliente que siguen su curso en la institucionalidad colombiana, entre ellas una presentada por él mismo ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara por el caso de los llamados pozos de Caquetá, relacionado con la actuación del Gobierno durante el secuestro de decenas de policías por disidencias de las FARC en 2023.
El excongresista aseguró que el propósito del denominado «empalme anticorrupción» no es perseguir políticamente al Gobierno saliente, sino cumplir con la obligación legal de reportar los hallazgos que puedan constituir delitos.
«Cuando un funcionario público se encuentra un hecho delictivo, está obligado a denunciarlo», afirmó al defender que el equipo de transición pondrá en conocimiento de las autoridades cualquier posible irregularidad que detecte en las entidades del Estado.
Lucio militó en el movimiento guerrillero M-19, al igual que Petro, antes de la desmovilización de ese grupo en 1990, y protagonizó posteriormente un giro ideológico que lo llevó a convertirse en una de las figuras más visibles del conservadurismo cristiano y en uno de los principales aliados políticos de De la Espriella.
Petro anuncia demandas
El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que presentará demandas por calumnia e injuria contra quienes, según afirmó, difamen a él, a su familia o al progresismo, al tiempo que denunció presuntos actos de hostigamiento contra sus padres por parte de seguidores del presidente electo, Abelardo de la Espriella.
«De ahora en adelante, ya sin el peso de ser el mandatario de todas y todos, pondré mis denuncias y demandas civiles por calumnia e injuria a toda persona que se atreva a usar sus odios y complejos a través del delito contra mí, mi familia o el progresismo», escribió Petro en su cuenta de X.
La cercanía entre Abelardo y Lucio se debe a que ambos fueron defensores de los paramilitares.
Pero ante las calumnias difundidas por medios públicos, aviso que de ahora en adelante, ya sin el peso de ser el mandatario de todas y todos, pondré mis denuncias y demandas civiles…
— Gustavo Petro (@petrogustavo) July 5, 2026
El mandatario que dejará el cargo el próximo 7 de agosto aseguró que su madre, Clara Urrego, de 83 años, sufrió insultos frente a su vivienda en el municipio de Cajicá, cerca a Bogotá.
Mientras que su padre, Gustavo Petro Sierra, de 92 años, fue objeto de un plantón frente a su apartamento en la capital colombiana, por lo que exigió a la Policía entregar los videos de ambos hechos para respaldar las denuncias que dijo interpondrá.
En el mismo mensaje, Petro cargó contra De la Espriella y el jefe del equipo de transición del presidente electo, el excongresista y exguerrillero del M19, Carlos Alonso Lucio, «fueron defensores de los paramilitares», y sostuvo que Colombia atraviesa una etapa que calificó de «fascismo».
