El Alfa revela que prefiere morirse antes que alejarse de Dios



Emanuel Herrera Batista, conocido artísticamente como El Alfa “El Jefe”

El cantante urbano Emanuel Herrera Batista, conocido artísticamente como El Alfa “El Jefe”, asegura que decidió renunciar a importantes ingresos económicos por sus presentaciones para priorizar su relación con Dios y dedicar su vida a un propósito espiritual.

Durante una entrevista que se ha viralizado en redes sociales, el intérprete afirma que llegó a cobrar entre 250,000 y 300,000 dólares por presentación, pero que decidió cerrar esa etapa de su carrera.

“Yo cobraba 300,000, 250,000 dólares por show y yo renuncié a eso. O sea, con Dios delante, yo prefiero morirme para ponerle en la mano un micrófono”, expresa El Alfa, al explicar el peso que tiene su fe en las decisiones que está tomando.

El artista también se refirió a la situación actual de la juventud, que a su juicio atraviesa momentos difíciles, y atribuyó a Dios la sabiduría que, según afirma, le permitió comprender los cambios que se producen en la sociedad y en la industria musical.

“En verdad, la juventud está difícil. Está difícil. Yo, gracias a Dios, Dios me dio mucha sabiduría y pude ver lo que está pasando”, manifiesta.

En ese contexto, El Alfa sostiene que también ha cambiado la manera en que el público consume música y participa en los espectáculos, al señalar una aparente disminución del interés por los conciertos.

“Ya hoy en día se hacen los conciertos, la gente ni siquiera le pone asunto a eso. Ya el mundo y el sistema musical ha cambiado”, asegura al ser entrevistado por «Mundo Paralelo».

Asimismo, considera que los artistas que no lograron organizarse ni construir un catálogo sólido han perdido oportunidades dentro de la industria.

“La música ha cambiado. El que no se organizó y el que no hizo un buen catálogo, perdió, perdió. Que Dios me lo bendiga, eso es lo primero”, manifiesta.

El Alfa asegura que se siente feliz con el camino que está recorriendo y atribuye este momento de su vida a su decisión de seguir los pasos de Dios.

“Gracias, papá, a Dios. Estamos felices. Estamos siguiendo los pasos de Dios”, sostuvo.

Esta nueva etapa espiritual, sin embargo, no significa que haya dejado de lado el cuidado de su imagen y bienestar físico. El artista explica que algunas de las personas que trabajan con él están vinculadas al mundo de los gimnasios y que busca utilizar de manera positiva la influencia que posee.

“Ahora, eso no quiere decir que no tengamos un físico bonito. Venimos de personas que trabajan conmigo, que son de gimnasios, y la influencia que yo tengo para ser bien. Lo importante es la…”, expresó, dejando inconclusa la idea.

Las declaraciones del denominado “Jefe” muestran una etapa distinta de su vida y carrera, en la que coloca la fe por encima de los beneficios económicos y reflexiona sobre los cambios que atraviesan tanto la música urbana como la sociedad. Su discurso combina espiritualidad, disciplina y una visión crítica sobre la transformación de la industria musical.

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