Por Charlie Núñez
Estoy casi seguro de que a nadie que vaya a viajar en avión le preocupa más el precio del pasaje que la seguridad de la nave; es por eso que muchas aerolíneas, antes del despegue, entre sus avisos cuelan un mensaje no obligatorio que dice: “Su seguridad es nuestra prioridad y está garantizada con nosotros”.
Durante el viaje, cualquier turbulencia, servicio o novedad es dada a conocer por las bocinas de la aeronave; esto lleva tranquilidad y muestra respeto por el viajero.
El gobierno de un país es la tripulación que nos debe conducir a puerto seguro; el problema es que el vuelo que compramos para nuestros gobiernos es de cuatro años, y cuando son muy turbulentos y dan poca información, se produce una infernal incertidumbre y el tiempo parece una eternidad.
Ahora bien, no se sabe qué es peor, si la incertidumbre por la falta de información o la sensación y frustración que generan la manipulación, las mentiras y el engaño; los dominicanos tenemos un gobierno que es la combinación de todas.
En materia de corrupción hay silencio y ocultamiento, pero si se descubre, se pasa a modo héroe y a la manipulación; un buen ejemplo: el caso SENASA.
El presidente Donald Trump organiza una cumbre de mandatarios de América; al nuestro le dan bola negra. De repente aparece en la prensa dominicana que el presidente Luis Abinader participará en cumbre con Donald Trump; eso es otra cosa, pero quieren hacernos creer lo que no es.
La salud mental es un problema serio que afecta a los dominicanos. Ellos crean una línea de auxilio, les hacen una campaña publicitaria, pero no se les ocurra llamar.
Se les entregó un 911 funcionando bien, pero ahora, cuando demandamos un servicio, es como cuando éramos muchachos que jugábamos bolas o canicas: «un ver», puede ser que llegue, puede ser que no.
Se les entregó un servicio de auxilios en las carreteras; creo que le cambiaron el nombre y le hicieron su respectiva campaña; ahí es »otro ver».
Crearon un departamento de protección animal; personalmente intenté comunicarme con ese departamento, utilicé todas las vías posibles, incluyendo llamar a una persona que vi que la estaban premiando por su gran labor a favor de los animales; nadie nunca me contestó.
Podríamos seguir agregando temas, pero con estos ejemplos basta por ahora. Estamos realizando el vuelo de las mentiras y el engaño acompañados de una tripulación manipuladora, y pensar que falta tanto para aterrizar.
