Por: Lic. Estieny Martínez – Periodista
Azua. La reciente declaratoria de Azua como “Capital del Tomate de la República Dominicana” ha sido presentada como un logro para la provincia. Sin embargo, detrás de ese reconocimiento existe una realidad que merece ser debatida con responsabilidad.
Azua es una de las principales zonas productoras de tomate industrial del país, pero gran parte de esa producción se desarrolla mediante contratos entre agricultores y empresas procesadoras. En ese modelo participan compañías como Victorina Agroindustrial, Transagrícola (Grupo Linda) y Peravia Industrial (La Famosa).
En esos acuerdos, las empresas suelen suministrar la preparación de la tierra, semillas, fertilizantes, agroquímicos y otros insumos necesarios para la producción. Posteriormente, esos costos son descontados al momento de la liquidación de la cosecha, bajo las condiciones establecidas en cada contrato.
Diversos productores sostienen que, al finalizar la temporada, los márgenes económicos que reciben son muy reducidos, debido a que el costo de los insumos, los descuentos aplicados y el precio de compra del tomate dejan escasa rentabilidad para quien trabajó la tierra durante meses. Esta situación ha generado críticas sobre el equilibrio económico de ese modelo de producción.
Por esa razón, muchos agricultores consideran que declarar a Azua como “Capital del Tomate” no representa una solución a los problemas estructurales del sector agrícola. Lo que demandan es mayor apoyo al productor, acceso a créditos blandos, asistencia técnica, transparencia en los contratos agrícolas y políticas públicas que permitan una distribución más equitativa de los beneficios generados por esta actividad.
Pero Azua es mucho más que el tomate.
Nuestra provincia es una de las más completas de la República Dominicana. Produce algunos de los mejores plátanos del país, además de cebolla, ajíes, melón, sandía, mango, limón, maíz, habichuelas, yuca y numerosos productos agrícolas que abastecen los mercados nacionales.
Asimismo, posee un enorme potencial turístico que continúa subutilizado. Con más de 22 playas, entre ellas Playa La Caobita, Playa Monte Río, Palmar de Ocoa y Tortuguero, además de atractivos naturales como Padre Las Casas y los saltos del río Carrizal, Azua tiene todas las condiciones para convertirse en uno de los principales destinos turísticos del sur del país.
La construcción de un moderno malecón en la costa azuana, junto con inversiones en infraestructura, promoción turística y apoyo al campo, tendría un impacto mucho mayor en el desarrollo económico de la provincia que cualquier reconocimiento simbólico.
Azua no necesita títulos que luzcan bien en los discursos. Necesita inversión, planificación, apoyo al productor y una estrategia de desarrollo que aproveche toda su riqueza agrícola, turística y natural. Ese es el verdadero camino hacia el progreso.
