Richard Medina rechaza que Danilo Medina haya sido el presidente que más endeudó al país y cuestiona el manejo económico del PRM



El economista y miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Richard Medina, rechazó las conclusiones de un estudio que atribuye al expresidente Danilo Medina el mayor incremento de la deuda pública en términos relativos, al tiempo que cuestionó la política económica del actual gobierno, al asegurar que el endeudamiento ha aumentado mientras disminuye la inversión pública y el ritmo de crecimiento económico.

Durante una entrevista en el programa Esto No Tiene Nombre, Medina afirmó que, en términos nominales, la deuda del sector público no financiero aumentó en unos US$19,400 millones durante los ocho años de gestión de Danilo Medina, mientras que en los seis años de la administración del PRM el incremento supera los US$28,000 millones.

Sostuvo que la diferencia radica en el destino de esos recursos. “La deuda del gobierno de Danilo se ve en Punta Catalina, en las 24 mil aulas, en la intervención de hospitales, carreteras y otras obras de infraestructura. Hoy nos estamos endeudando para cubrir gastos corrientes, pagar intereses, nómina y pensiones”, afirmó.

El economista aseguró que esa práctica contraviene el espíritu de la Ley 6-06 sobre Crédito Público, al destinar financiamiento a gastos operativos en lugar de inversión.

Respecto al indicador de deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), explicó que la pandemia distorsionó la comparación debido a la caída de la actividad económica en 2020. Según indicó, al comparar con 2019, la deuda pasó de alrededor de 40 % del PIB a cerca de 50 %, un incremento de diez puntos porcentuales.

Asimismo, expresó preocupación por el creciente costo del servicio de la deuda, al señalar que este año el país destinaría alrededor de RD$310,000 millones al pago de intereses, una cifra cercana al presupuesto del sector educación.

Sobre la reciente apreciación del peso frente al dólar, Medina explicó que responde a la elevada entrada de divisas por remesas, turismo, exportaciones y a la colocación de bonos soberanos, además del aumento de las tasas de interés pasivas, que ha incentivado la inversión en pesos.

A su juicio, un dólar más barato beneficia a los consumidores porque reduce el costo de los bienes importados y contribuye a contener la inflación, aunque reconoce que afecta a exportadores, al turismo y a quienes reciben remesas.

En cuanto a las reservas internacionales del Banco Central, consideró positivo que el país disponga de un elevado nivel de activos en moneda extranjera, ya que fortalece la capacidad para enfrentar choques externos, estabilizar el tipo de cambio y cumplir compromisos internacionales en caso de dificultades para acceder a financiamiento.

Medina también cuestionó la política de precios de los combustibles, al sostener que el Gobierno no redujo los precios cuando el petróleo cayó en los mercados internacionales y ahora mantiene combustibles con valores que, a su juicio, no se corresponden con las condiciones actuales del mercado.

En materia de crecimiento económico, proyectó que la economía dominicana cerrará el año con una expansión de entre 2.5 % y 3.5 %, por debajo de las previsiones oficiales. Aunque dijo no poner en duda las cifras del Banco Central, aseguró que algunos indicadores, como el comportamiento del crédito, el consumo de combustibles y las importaciones no petroleras, muestran una economía con menor dinamismo.

También criticó el bajo nivel de inversión pública durante la actual administración, al afirmar que las principales obras ejecutadas avanzan lentamente y que no existe un programa amplio de pequeñas infraestructuras que impulse la actividad económica en las comunidades.

Sobre las perspectivas hacia 2028, el economista estimó que el país llegará con mayores niveles de deuda, un déficit fiscal más elevado y el menor crecimiento económico de las últimas administraciones. Además, manifestó preocupación por el comportamiento del mercado laboral, al señalar que el empleo público continúa creciendo mientras disminuye la generación de puestos de trabajo en el sector privado.

Finalmente, sostuvo que el PLD cuenta con la experiencia para enfrentar escenarios económicos complejos, al recordar que la organización asumió el poder en medio de la crisis de 2004 y posteriormente heredó un elevado déficit fiscal en 2012, situaciones que, según afirmó, fueron superadas con estabilidad macroeconómica e inversión en infraestructura. También defendió la decisión del gobierno de Hipólito Mejía de proteger a los ahorrantes durante la crisis bancaria de Baninter, aunque consideró que la forma en que se ejecutó el rescate generó consecuencias monetarias y fiscales que todavía impactan las finanzas públicas.

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