Robbie Williams (Stoke-on-Trent, Reino Unido, 52 años) fue uno de los artistas que actuó este domingo en Nueva York justo antes de la gran final del Mundial entre España y Argentina. Millones de personas lo vieron cantar Desire, el himno oficial de este año, junto a Laura Pausini y Nicole Scherzinger como previa al partido que convirtió a la selección española en campeona del mundo. Pero si el artista británico ha dado que hablar en las últimas horas, no ha sido por su actuación, sino por lo que le ocurrió en una entrevista previa con la plataforma de streaming Magenta Sports que se ha vuelto viral. En un momento de su charla con los entrevistadores, se ve que una sustancia blanca cae sobre el micrófono de Williams, que la coge con la mano cuando la ve, se rasca la cabeza y se queda pegada en su frente. Una sustancia blanca que muchos usuarios han identificado como cocaína u otra sustancia estupefaciente. “Se salió el perico de la jaula”, bromeó un usuario.
El vídeo ha causado tanto revuelo que el propio Williams ha respondido en su perfil de Instagram, donde tiene 3,8 millones de seguidores. “Solo quería disculparme por el objeto que cayó sobre el micrófono ayer. Fue una falta de profesionalidad absoluta”, dijo este lunes 20 de julio en un vídeo grabado en modo selfi desde la cama, sin camiseta. Sin embargo, lo que al inicio puede parecer una disculpa seria va tomando un tono guasón. Según el cantante de Angels o Rock DJ, lo que cae en la entrevista no es ninguna droga, sino un caramelo de menta. “Just woke up and feeling… Mint”, dice en la descripción del vídeo, jugando con la palabra “mint” (menta), que en la jerga coloquial inglesa significa genial. “La gente se preocupó por mí, pero no pasa nada porque tengo más”, señala al final del vídeo, antes de sacar la lengua ante la cámara para demostrar que está tomando dos caramelos de menta. La respuesta de Williams ha acumulado miles de reacciones, incluidos muchos comentarios con emoticonos de corazones y caritas llorando de la risa. “Leyenda”, le ha escrito el cantante Michael Bublé.
Williams ha hablado muchas veces sobre sus problemas con las adicciones y el abuso de sustancias. “Soy quien soy porque bebí y me drogué. De tener una máquina del tiempo, no sé si lo cambiaría”, decía el titular de su reciente entrevista con ICON, publicada el pasado 8 de julio. “No he bebido en 25 años. Esa parte no me resulta difícil. Lo complicado es lidiar con la vida tal y como es. Pero ahora confío en mí mismo. No creo que porque un día tenga ansiedad salga a por cocaína y recaiga. Simplemente, me sentaré y conviviré con ello. Me conozco y confío más en mí que antes”, aseguró a la revista.
El exintegrante de Take That ha estado en rehabilitación varias veces, la última en 2007 para recibir tratamiento por su adicción a los medicamentos recetados. “Llegué a lugares muy, muy oscuros”, confesó en su libro de 2017, Reveal. “La adicción te arrebata la capacidad de sentir. Por eso muere tanta gente por adicción”, reflexionó.
Más allá de la respuesta a este percance viral que el cantante ha sorteado con humor, Williams ha dedicado sus últimas publicaciones en redes sociales a celebrar lo bien que se lo pasó durante la final del Mundial, en la que estuvo acompañado de su mujer, la actriz estadounidense Ayda Field. “¡FINAL DEL MUNDIAL DE LA FIFA…! Recordaré este día para siempre. Es difícil resumirlo en un vídeo de Instagram, pero aquí tenéis solo una pequeña muestra de la magia que he vivido hoy. ¡Y qué himno tan increíble para plasmarlo! Enhorabuena a España y a todos los demás países que participaron e hicieron que este Mundial fuera tan especial”, escribió Field en Instagram, junto a un vídeo que resumía los mejores momentos de su marido en Nueva York.
