BONAO, Monseñor Nouel. — Una creciente ola de robos mantiene en estado de pánico a los comerciantes y residentes del municipio de Bonao, donde los delincuentes han penetrado a los establecimientos comerciales y viviendas, incluso durante el día, lo que eleva a un alto riesgo el patrimonio de las familias, y peor aún, la seguridad y tranquilidad para desarrollar las actividades económicas.
Así lo denunció el dirigente de los comerciantes, Maicol Genao, quien llamó la atención de las autoridades ante lo que considera una situación que requiere una respuesta inmediata y contundente.
Genao señaló que solamente en una de las avenidas de Bonao más de siete establecimientos comerciales fueron penetrados por los delincuentes, una situación que, a su juicio, está generando temor entre quienes han decidido invertir, emprender y desarrollar sus negocios en esta localidad.
“¿Cómo puede un comerciante trabajar y desarrollar su negocio en paz si tiene que vivir con el temor permanente de que en cualquier momento pueden entrar a robarle o asaltarlo?”, cuestionó Genao.
El también dirigente político manifestó que la situación no se limita a los comercios, porque también están registrando saqueando las viviendas a diferentes horas del día, con sustracción de dinero, prendas y otros bienes, llegando incluso al extremo de sustraer muebles y objetos colocados en galerías, patios y jardines.
Genao reveló además que conoce el caso de un comerciante que ha sido víctima de robos en tres ocasiones en menos de tres semanas, incluyendo un hecho ocurrido la noche anterior, circunstancia que, afirmó, evidencia la vulnerabilidad en que se encuentran tanto comerciantes como residentes.
“Esto ya no es un hecho aislado. Cuando los delincuentes pueden entrar repetidamente a un establecimiento y los ciudadanos sienten que ni siquiera dentro de sus propias casas están seguros, estamos ante una situación que no podemos normalizar”
Ante este escenario, Genao hizo un llamado a las autoridades competentes para que refuercen la vigilancia, incrementen las labores de prevención y persecución del delito y garanticen condiciones de seguridad para comerciantes y ciudadanos.
“Bonao es una ciudad trabajadora y paga impuestos. Aquí hay gente que todos los días se levanta temprano, invierte sus recursos, genera empleos y apuesta por el desarrollo de su comunidad. Tenemos derecho a vivir y trabajar tranquilos. La seguridad no puede ser un privilegio de algunos; es un derecho de todos”, afirmó.
Genao consideró que permitir que esta situación continúe podría afectar no solamente la tranquilidad de las familias, sino también el clima necesario para la actividad comercial y el desarrollo económico del municipio.
“No podemos acostumbrarnos a vivir con miedo. Bonao merece seguridad, tranquilidad y una respuesta firme de sus autoridades”, concluyó.
