El Senado de la República reconoció este miércoles la trayectoria pastoral, educativa e intelectual de monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, por sus más de seis décadas de servicio y aportes a la sociedad dominicana. El homenaje destacó su labor dentro de la Iglesia Católica y su compromiso con la formación, la solidaridad y el bienestar ciudadano.
El acto fue encabezado por el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, quien estuvo acompañado por los senadores Rafael Barón Duluc Rijo, Ginnette Bournigal de Jiménez, Daniel Enrique Rivera y Guillermo Lama. Los legisladores entregaron al religioso un pergamino de reconocimiento por su trayectoria y permanente vocación de servicio.
De los Santos resaltó la labor pastoral, educativa y social desarrollada por De la Rosa y Carpio durante varias décadas. También recordó su participación durante la pandemia del COVID-19, cuando utilizó medios digitales para transmitir mensajes de fe y aliento a las familias.
El presidente del Senado sostuvo que el reconocimiento representa una valoración a una vida dedicada a escribir, enseñar y predicar, además de promover valores cristianos y morales. Sus palabras fueron pronunciadas antes de la entrega formal del pergamino al homenajeado.
El senador Rafael Barón Duluc Rijo, proponente de la resolución, destacó los aportes del religioso a la Iglesia, la sociedad dominicana y la formación de distintas generaciones. También resaltó sus vínculos con las provincias La Altagracia y Santiago, así como su apego a Higüey, de donde es oriundo.
Durante su intervención, Duluc Rijo señaló el compromiso de De la Rosa y Carpio con la educación, la justicia social, la ética y la responsabilidad ciudadana. Además, valoró la dimensión nacional e internacional de su trayectoria pastoral y su relación con la comunidad de La Altagracia.
En su discurso, el homenajeado agradeció al Senado y al Congreso Nacional por el reconocimiento y destacó el papel de ambas instituciones como espacios de representación democrática. Asimismo, reconoció a las personas que durante su vida han contribuido a su misión pastoral y de servicio.
De la Rosa y Carpio también agradeció a sus familiares, amigos y representantes de la Iglesia Católica que han acompañado su trayectoria. Al acercarse a los 90 años, manifestó su disposición de continuar sirviendo a la Iglesia y al pueblo dominicano mientras tenga salud y fuerzas.
La resolución que dio origen al homenaje fue sometida por el senador de La Altagracia y posteriormente aprobada por el Senado. En ella se valoran los distintos aportes realizados por el religioso a lo largo de su vida sacerdotal y su servicio a varias comunidades.
Entre las responsabilidades que ha desempeñado figuran la rectoría de la Basílica Nuestra Señora de La Altagracia, en Higüey, y 11 años como formador del Seminario Menor San Pablo. También fue secretario ejecutivo de los departamentos de Catequesis y Educación del CELAM en Bogotá, rector del Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino, obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia y arzobispo metropolitano de Santiago de los Caballeros.
La ceremonia se realizó en el Auditorio Eduardo Estrella del Senado, con la presencia de legisladores, familiares, representantes de la Iglesia Católica, empresarios y amigos del homenajeado. Entre los asistentes estuvieron la exvicepresidenta Margarita Cedeño, la empresaria Melba Segura de Grullón, monseñor Benito Ángeles Fernández y el expresidente de la Junta Central Electoral, Julio César Castaños Guzmán.
