A raíz de la advertencia de retirar en todas las estaciones de combustible las terminales de pago electrónico el dirigente del sector transporte Mario Díaz sostuvo que si esto llegara a suceder el papel de las autoridades es intervenir de manera inmediata los establecimientos afectados para garantizar la continuidad del servicio y evitar trastornos a la población y a la economía nacional.
“El Gobierno tiene que aplicar mano dura al oligopolio de los combustibles. El oligopolio de los combustibles recibe demasiados beneficios por cada galón de gasolina, de gas licuado de petróleo o de gasoil, se ganan desde 26 has 46 dólares y no se justifica que ellos pretendan evadir de una manera terrorista un impuesto que se ha establecido ya”, reveló el sindicalista.
Al calificar la postura de los dueños de estaciones de combustible como una evasión terrorista fiscal Díaz incitó al estado a recurrir en sanciones además de proponer militarizar estos establecimientos con el argumento de que la acción afectaría un servicio de interés público.
Describiendo un panorama de “caos devastador” si la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) eliminará en sus 780 gasolineras el uso de verifone expresó de manera tajante que este tipo de amenazas no deberían de tener lugar en la economía nacional.
“La sociedad dominicana, los pobres, se manejan sus ahorros con el pago electrónico, con tarjeta. Entonces, el caos que se originaría sería demasiado devastador, además, el Gobierno tiene que empezar a dar señales de que va a aplicar mano dura cuando se produzcan este tipo de amenazas a la economía nacional dominicana” expresó.
Esta postura del secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (Fenattransc), la justifica indicando que las empresas distribuidoras “reciben importantes beneficios económicos a lo largo de toda la cadena de comercialización” por lo que, a su juicio, carecería de justificación cualquier medida que busque interrumpir el suministro al país en protesta por la implementación de impuestos en comparación con los beneficios que reciben.
En lugar de protestar por estos tributos, llamó a revisar las prácticas irregulares que todavía existen a estos comercios como la presunta adulteración de combustibles y el descalibrado de bombas dispensadoras los cuales deben de ser investigados y sancionados conforme a la ley.
Apoyo
El presidente de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (Fenatrano), Juan Hubieres, mostró su total aprobación al llamado de Anadegas justificando que lo que exigen es correcto y está dentro de lo correcto.
“Yo lo apoyo, un 7% es demasiado dinero. Ellos tienen que llegar a sus costos operacionales y pienso que la tarjeta debe de llegar a un acuerdo con ellos porque eso es un problema del gobierno y cobrarles menos. Yo apoyo su demanda y la entiendo mucho” expresó.
Llamado al dialogo
Mientras, el empresario del transporte, Williams Pérez Figuereo, manifestó su preocupación considerando que la medida representaría un retroceso importante, ya que obligaría nuevamente a los conductores a manejar grandes cantidades de dinero en efectivo, aumentando los niveles de vulnerabilidad frente a la delincuencia.
“Hemos avanzado en materia de seguridad y no podemos permitir volver a una situación que ponga en riesgo la vida y la integridad de los trabajadores del volante”, fueron sus palabras.
Entiende que debe buscarse una solución que tome en cuenta tanto las necesidades de los distribuidores de combustibles como la seguridad de los transportistas y usuarios poniendo de ejemplo países como México donde la situación fue abordada con el diálogo para lograr un acuerdo.
Instó a buscar una salida más viable como una mesa de trabajo donde participen transportistas, empresarios de combustibles, entidades bancarias y autoridades para llegar a un acuerdo donde se permita mantener los pagos electrónicos y garantizar mayor seguridad para todos.
