Por Cándido Mercedes
“Reimaginar la democracia implica comprender sus procesos en interacción con la capacidad del Estado y los resultados del desarrollo humano. La democracia no puede sostenerse únicamente sobre reglas electorales, requiere capacidades estatales para implementar y generar resultados que fortalezcan sus legitimidades”. (Democracias bajo presión: Informe sobre Democracia y Desarrollo 2026, PNUD).
En su libro Ética de Nicomedes, el gran maestro Aristóteles decía “El cargo público es el que dará a conocer al hombre”. Justo es lo que hemos venido viendo con la elite política que ha gobernado en los últimos 30 años. Una complicidad de la clase política con la elite empresarial para no realizar las transformaciones estructurales, sobrevalorando la influencia del poder económico sobre la política.
Allí donde la autonomía del Estado no alcanza dimensión para la vida colectiva.
Las reformas, sobre todo en el ámbito económico (tributarias), de siete que se han realizado desde 2004, seis han sido eminentemente regresivas. La evasión del ITBIS, la elusión, las exenciones, las exoneraciones y el endeudamiento, reflejan la clara obviedad de que los actores políticos oscurecen el futuro, por no tomar decisiones en el presente que apunten a tocar los intereses corporativos, propiciando cada día más desigualdad, que como muy bien esboza el PNUD “Esta persistente disonancia – progreso sin inclusión plena, crecimiento sin cohesión – ha limitado la consolidación de un contrato social capaz de lograr una articulación efectiva entre la ciudadanía y sus instituciones”.
Es en esa perspectiva, con esa visión, en su contexto, que hablamos de la radiografía de la nómina publica, su crecimiento y las irresponsabilidades de los actores políticos que han gobernado en los últimos 30 años y, más concreta y específicamente, a partir del año 2000. Cuatro presidentes han dirigido el Poder Ejecutivo en el interregno del 2000 – 2026.
¿Cómo se han manejado con la macrocefalia del Estado, con la elefantiasis de la empleomanía pública y a qué obedece el aumento de la nómina pública en cada espacio de tiempo de cada gobernante, donde a cada uno se le olvida que son responsables de lo que tenemos hoy? Los relatos, sin contextos ni matices, “adornan” unos discursos de infantilismo que los datos le hacen muecas y los desencajan al mirar al pasado. Los rostros, en privado, con las cifras, los apabullan y los ponen visiblemente en el horizonte de un caudal sin futuro, si otra fuera la sociedad.
Es como nos señalaba Confucio “Los que asumen la autoridad al obtener un cargo público deben controlar severamente sus acciones, con el fin de actuar acertadamente en todo momento al evitar el mal. En caso contrario, provocarían la ruina del Estado”. La macrocefalia del Estado ha originado, todavía, que no tengamos una burocracia profesional de lo que postuló el gran sociólogo alemán Max Weber. La carrera administrativa pública está como una aspiración, aunque la Ley 41-08 de Administración Pública la contempla desde hace 18 años. El despojo político sigue, en gran medida, su agitado curso. Los concursos en las instituciones del Estado, sobre todo en la administración centralizada, brillan por su ausencia.
Veamos el rol de cada presidente con respecto a la nómina pública. Hipólito Mejía en el mes de agosto del año 2000 encontró una nómina de 239,543. Al terminar en el año 2004 hubo un incremento de 34.7%. 59.7 nuevos empleados por día. Esto es: 83,395 empleados más en cuatro años.
Leonel Fernández encontró una nómina de 306,000 empleados y en ocho años, esto es, de agosto 2004 a agosto 2012, la llevó a 445,000. Esto es un incremento de 1.45 más, dicho de otra manera, 45% por encima de la nómina que dejó atrás, que significó 139,000 servidores públicos en ocho años, que el promedio por cada periodo sería 69,500. Por día Leonel Fernández nombró 47.60 empleados diarios.
Danilo Medina Sánchez 2012-2020. El presidente del Partido de la Liberación Dominicana encontró una nómina de 445,000 y la dejó en 603,000. Esto implicó un aumento de 1.35, vale decir, un 35% más en 8 años. Empleó 158,000 personas en 8 años, para una totalidad de empleados diarios de 54.10. Importante es resaltar que el gobernante Medina en el 2019, marzo para ser exactos, ejecutó un aumento de sueldos en el sector público así:
- Salario mínimo del sector público RD$5,117.00 lo llevó a $10,000.00.
- De RD$10,000.00 a $20,000.00, un 10%.
- Entre $20,000.00 y $30,000.00 un aumento de 5%.
- Las pensiones de $5,117.00 a RD$8,000.00.
Cuando Leonel Fernández terminó su mandato presidencial había 67,858 docentes en servicio docente público. Danilo Medina lo llevó a 97,668. Con el presidente Abinader la nómina docente, al día de hoy, ha significado 46,245 en 6 años. La nómina docente pública preuniversitaria está en 143,913 profesores. Solo en el indicador de profesores la administración del presidente Abinader ha contratado 76,055 docentes más que en el periodo del expresidente Fernández y 46,245 más que el expresidente Medina. Medina, en 8 años, solo aumentó en 30,000 docentes. En cambio, actualmente, en 6 años, 46,245 más.
Luis Abinader Corona encontró una nómina pública de 603,000 y a mayo de 2026 se encontraba en 773, 000, para un 1.28, esto es, un 28% más, que ha generado 170,000 empleados más. De esos 170,000 hay que resaltar 46,000 profesores, 11,000 policías y 4,500 médicos. Hoy hay 54,000 miembros de las Fuerzas Armadas divididos así:
a) Fuerzas Armadas
b) Fuerza Aérea
c) La Armada
Los economistas neoliberales hablan de los aumentos de las remuneraciones y de las nóminas sin considerar los aumentos salariales que cada gobierno se ha visto en la obligación ética pública de realizar. Verbigracia: Cuando Danilo Medina llegó al poder un docente de escuela pública apenas recibía, promedio, un sueldo de RD$26,000.00 y ocho años después estos devengaban un ingreso por su fuerza de trabajo de RD$ 55,000.00. Con Abinader los médicos, los profesores, los militares, los policías han recibido varios aumentos sustanciales. Con el actual presidente se encuentran en $63,000.00.
Presidentes
Encontró nómina en:
La dejó en:
Cantidad de empleos
Porcentaje
Hipólito Mejía
239,000
322,878
83,395
34.7%
Leonel Fernández
306,000
445,000
139,000
45%
Danilo Medina
445,000
603,000
158,000
35.7%
Luis Abinader
603,000
773,000
170,000
28%
¿Cuáles son los países de la región que más empleados públicos tienen en la actualidad y qué relación tiene con el clientelismo, con el fortalecimiento institucional y la carrera administrativa? Los países con más empleos públicos, en lo que llamamos densidad pública ocupacional, son:
- Trinidad y Tobago con 25.9%.
- Venezuela 24.3%.
- Barbados y Guyana 23.6% y 22.1%.
- Panamá con 20%.
- República Dominicana 14.23%.
Ahora bien, en la actualidad con respecto a la cantidad de empleos, tanto formales como informales, el empleo público representa:
1) Por cada empleo público hay 14. 23 seres humanos en el país y 11.64 electores.
2) Hay un 14.7% de empleos públicos con relación al total, que son 5,245,456.
3) El empleo público, que es formal, representa un 32.2% del total, incluyendo el sector privado. Esto es, de la actual fuerza laboral ocupada en la sociedad dominicana.
En nuestro país el peso de la nómina pública tiene un componente factorial en el clientelismo, esto es, el sistema político, basado, en gran medida, su espacio de “motivación”, en el potencial de “cuando lleguemos al poder”. Dicho de otra manera, la participación en la política es un “mecanismo de inversión” para cuando mi “partido llegue, búsquenme lo mío”.
Sin embargo, en los países nórdicos (Suecia, Suiza, Dinamarca, Noruega) el coeficiente de densidad pública ocupacional es alta: 30, 28, 26, 21, y no hay una relación estrecha en la cantidad de empleados y clientelismo, sino en la calidad de los servicios públicos, donde la eficiencia y eficacia se articulan por un loable desarrollo humano y legitimidad.
Otro sabio filosofo de la antigüedad, Platón, nos dijo “No debemos permitir que los varones que educamos sean sobornables o apegados a las riquezas”. El deterioro ético-moral público instalados entre el 2005-2020, en medio de la captura del estado más feroz, se fraguó lo que se denominó LA NOMINA CB o las nominillas, donde en algunas instituciones los emolumentos salariales, fuera de la nómina formal y que no estaban en el portal de transparencia, reflejo exacto de falta de transparencia, eran más altas y algunas tenían hasta tres nóminas: una legal y dos ilegales.
De allí que Victoria Camps nos recreaba “Solo lo que puede hacerse público es justo; lo que reviste opacidad, no es de fiar”. La creación de nominillas sin transparentar es una forma cruel de corrupción y de creación de paria social. Ello es así porque la apropiación de dinero público en sus distintas dimensiones y modalidades es un reflejo exacto de ausencia de diafanidad, de nitidez, de lucidez. Por ello prosperó tanto el que quedáramos por varios años quinto país más corrupto de la región, de 33 países, y octavo en el mundo, de 142 naciones. Byung-Chul Han en su libro En el Enjambre nos dice “El poder y la información no se soportan bien. El poder le gusta envolverse en el secreto”.
Presidentes
Cantidad de empleos
Genero por
Produjo por día
Hipólito Mejía
322,878
83,395
59.7
Leonel Fernández
445,000
139,000
- 6
Danilo Medina
603,000
156,000
54
Luis Abinader
773,000
170,000
77.6
Debemos de luchar por un nuevo liderazgo que tenga como sombrero “Quien nada esconde, nada teme”, para desestructurar la tan manida concepción del poder de que este es para ejercer lo que conviene. Reimaginar el futuro no encuentra espacio ni por un instante para cimentarnos en el pasado. Asumir el presente, en una perspectiva conjugada de futuro, pues este no se caracteriza por lo que tiene luces y sombras, donde ya pasó y solo nos queda la experiencia como fuente de cambio y de valor, que es la verdadera clave de la responsabilidad y de la integridad.
Nos encontramos en la necesidad de buscar un mejor liderazgo para que la irresponsabilidad en el manejo esencial del Estado no siga diluyéndose en la prosternación y postergación de las fuentes medulares. La teatocracia que caracteriza a la elite política es preciso inobservarlas con la famosa frase de Raymon Aron “La democracia es el único régimen donde se incita a los gobernados a protestar contra los gobernantes”.
